viernes, 3 de julio de 2009

Nosotros también podemos hacer algo

Hace unos meses mandé esta carta a El Templo de las mil puertas, aún no la publican así que quiero compartirla:

Me hice un planteo: todo en la literatura tiene dos opciones. Desde el ejemplo más básico, leer o no leer, a algunos más específicos. ¿Es cierto lo que digo?
¿Cuáles ejemplos se me ocurren? Adoro los libros de Laura Gallego, y he visto que en las entrevistas se le suele preguntar muchísimo por La historia interminable, de Michael Ende. Ahora, la duda es: leo esa novela tan famosa y entiendo mejor todos los cuestionamientos, o no caigo en la obviedad y me limito a mi autora favorita. Así también podemos observar los nuevos fenómenos mundiales: soy seguidor desde la infancia de Harry Potter, y le debo mi introducción al mundo de la lectura a Rowling, pero… ¿debo leer Crepúsculo y ampliar mis horizontes, o debo ser fiel a la saga que me dio tanto y dejar de lado a Meyer?
Ahora… ¿en verdad tenemos que decidir? Uff…quizás muchos no coincidan conmigo, y de hecho quizás haya repercusiones, pero quiero decir que en el mundo de la literatura nunca hay reglas. Ningún libro es mejor o peor que otro, eso lo decidís vos. No te encierres en los márgenes de Harry Potter o El señor de los anillos o en Las Crónicas de Narnia, nadie es dueño y autor de la literatura fantástica ni de ningún tipo. No siempre los clásicos son los mejores, y eso lo sabemos muchos. Recuerdo que hay un debate ya viejo de la revista sobre las bibliotecas, y debo decir que es cierto que de los autores clásicos como García Márquez, Isabel Allende, Vargas Llosa y demás, hay muchos libros-que está bien quizás, son buenos de verdad y de reconocimiento mundial-, mientras que no tenemos casi nada de géneros juveniles fantásticos o novelas históricas. Es por eso, que si tienes la posibilidad de sacar los libros de una biblioteca pública: tienes que pedir libros, tienes que sugerir cambios, tienes que donar algún libro que tengas para que los demás puedan disfrutarlos. Quizás sea tonto, pero puede que esta sea una iniciativa para que todos donemos ejemplares a las bibliotecas escolares, municipales, provinciales o nacionales para enriquecer los sistemas públicos, para brindar a las generaciones actuales y a las venideras la posibilidad de leer esos tomos magníficos que te deslumbran pero que casi nadie conoce. Tenemos que ayudar a las instituciones culturales, si estamos al tanto de las novedades avisarles, hablar con los bibliotecarios, si es posible con las cooperativas que las sustentan.
No dependamos de los demás. Nosotros también podemos hacer algo por los libros, pero más que por hojas impresas, tenemos que crear nosotros también generaciones de lectores, cultura pura…quizás solo sea un deseo, se los dejo en las manos. Me gustaría que alguien me conteste, saber que a alguien le interesé.

1 comentarios:

Javier Ruescas dijo...

Tienes algo para recoger aquí: http://javierruescas.blogspot.com/2009/07/premios-nunca-jamas-i.html

Saludos!