miércoles, 27 de enero de 2010

Entrevista con Federico Ivanier

Joaquín Pérez Iturralde - Afirmaste que en el liceo nunca te hicieron escribir un cuento, que de hecho “lo único que hice fue repetir cosas como un loro”. ¿Cómo ves a la producción literaria en tu país? ¿Qué opinión te merece la educación literaria en Uruguay?


Federico Ivanier - En cuanto a la producción literaria me parece que es buena en general, aunque a veces creo que nos falta discutir más sobre qué tipo de literatura hacemos y por qué. Después, hay cosas que no se producen mucho. No hay mucha literatura fantástica o de horror, por ejemplo. Al menos no se publica mucho.

Después, la educación literaria, hasta donde yo sé, es más bien inexistente. O sea, una cosa es una educación académica, enciclopédica sobre la literatura y otra muy distinta es una educación que apueste al desarrollo de escritores, donde se enseñe a escribir. Esto no solo para escritores, sino para cualquiera. Tenés gente que, por ejemplo, trabaja en campos científicos y no sabe bien cómo encarar un texto cuando tienen que escribir. Ellos mismos te lo dicen. Eso es porque acá parece que la manera en que aprendes a escribir debiera ser mágica, algo que pasa solo, sin que te enseñen en la escuela o en el liceo. Y ojo, esa enseñanza no es solo dar un lugar para escribir textos originales (en vez de repetir como loros) sino que además hace falta explicar, mostrar, practicar, corregir: en una palabra, enseñar.

Joaquín Pérez Iturralde - Has estudiado Inglés y sociología, y te sumas al sin fin de escritores que optan por carreras diferentes a las asociadas con las letras, como lo sería el periodismo. ¿Por qué crees que muchos prefieren formarse en otras áreas? ¿Por qué lo hiciste vos?

Federico Ivanier - Yo me formé en otras áreas porque en Uruguay simplemente no hay exactamente dónde formarse como escritor. Después, me contagiaron tanto el miedo de que no iba a poder vivir de ser escritor que estudié dos carreras más, como sociología (carrera que no ejerzo ni me interesa ejercer) y la docencia de inglés (que sí me sirvió mucho ejercer y que disfruto mucho, sin que sea mi vocación).

Creo que a veces, a los 18 años, por ejemplo, es difícil decir "yo voy a ser escritor" y dedicarse a eso. Entonces hay muchos escritores que se dedican a otra cosa y siguen escribiendo en su tiempo libre. Es cierto que también se aprende a escribir haciéndolo. Entonces si vos lo hacéis seguido es muy factible que mejores. Solo que yo considero que ese proceso debería ser apoyado desde alguien que pueda ayudarte a mejorar.

Joaquín Pérez Iturralde - Haz hecho diferentes guiones tanto para cine y para radio, ¿nos cuentas un poco sobre esta experiencia?

Federico Ivanier - Mi experiencia escribiendo para radio fue en Los Ángeles, para la productora Family Theater y la verdad es que fue una experiencia muy buena, porque resultó un desafío tener que escribir cuando el único recurso para contar una historia era el sonido. Además, fue mi primer trabajo como escritor (o sea, la primera vez que me pagaron por escribir) así que estoy más que agradecido por la oportunidad. Además, ganamos algún premio y todo. Luego trabajé un par de años más desde Uruguay para ellos.


Después, guiones cinematográficos escribí algunos pero fueron más que nada para aprender. Con el primero gané un premio aquí en Uruguay y nunca se realizó. Ahora, el último que escribí se está produciendo y la peli estaría para este año. Es una adaptación de la novela de un amigo. Escribir guiones es muy divertido, pero siempre dependéis de mucha gente y es, por encima de todo, un proyecto de algo, que puede realizarse o no. Cuando escribo una novela, sé que es un producto y que depende solo de mí.

Joaquín Pérez Iturralde - Algunas opiniones te consideran como el autor juvenil del momento en tu país, ¿Cómo tomas esto? ¿Crees que algo de fama facilita la tarea de publicar o ya has logrado establecerte entre las editoriales?

Federico Ivanier - Sinceramente, no me preocupo mucho por eso. Me alegro de que respeten mi trabajo, pero lo único que está en mi cabeza es, precisamente, mi trabajo. Escribir cosas que me gusten y tomar riesgos en lo que hago. Y evitar repetirme.

Joaquín Pérez Iturralde - Ganaste diferentes premios, algunos de los cuales han sido expedidos por organizaciones del Estado uruguayo, lo que significa una gran hazaña. ¿Cómo crees que repercute haber ganado, entre otros, El Premio de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura para narrativa infantil inédita del año 2002, el Bartolomé Hidalgo Revelación 2004 y el 1er Premio al Concurso Nacional de Guiones en 1995? ¿Qué significan los premios para un autor?

Federico Ivanier - Para mí, oportunidades de trabajo. Ganar un premio te permite que te ubiquen, que sepan quién sos, que tengan curiosidad por leerte. Está claro que hay una parte de ego, pero, de nuevo: lo que me preocupa es mi trabajo, poder escribir. Y los premios son medios para ese objetivo.

Joaquín Pérez Iturralde - ¿Qué autores y libros son los que te han formado como lector? ¿Cuáles de alguna manera han influido en tus propios escritos?

Federico Ivanier - Es muy difícil saberlo. Trato de que todo me influya un poco, porque me parece que es la mejor manera de aprender. Lo importante es transformar todo eso que te influye en algo personal, tuyo, y por tanto intransferible. Ese es el verdadero trabajo.

Joaquín Pérez Iturralde - ¿A qué motivo le adjudicas el gran éxito de Martina Valiente? ¿Cómo es que logras publicarla con Alfaguara? ¿Qué tiene de especial Martina Valiente? ¿Qué es lo que tiene como para decir “lo tenéis que leer porque…”?

Federico Ivanier - Martina es un libro que yo tenía en la cabeza desde bastante niño. No en todos sus detalles, pero sí en lo más importante. Martina tiene que ver con saber quién sos, para qué estás en el mundo y hasta qué es el mundo. En ese libro, yo conté mi historia como hijo de padres separados que utiliza la imaginación (en ese sentido el mundo paralelo de Martina para mí, de niño, era eso: la imaginación) para descubrirse a sí mismo, enfrentarse a sus miedos y, en definitiva, sobrevivir.

Yo creo que Martina tiene cosas de las cuales me siento orgulloso. Los personajes y cómo se desarrollan. La manera en que se va armando la trama. Y la estructura, que es muy al estilo del camino del héroe. Las razones por las cuales hay que leerla soy incapaz de decirlas. Simplemente lo que yo sé es que si empezás a leerla, tengo confianza en que te seduzca y que sigas hasta el final.

Llegué a publicarla gracias a un premio que gané.

Joaquín Pérez Iturralde - Vuelves a publicar de con Alfaguara, pero ahora con un proyecto muy distinto, llamado Música de Vampyros. ¿Qué puedes adelantarnos de la trama? ¿Te sumas entonces al fenómeno mundial del la literatura sobre vampiros? ¿Qué es lo que diferencia a Música de Vampyros de otras obras con temáticas similares?

Federico Ivanier - Música de Vampyros es un libro sobre el que trabajé seis años, o sea que no me siento que me haya sumado a nada, porque cuando arranqué con el libro el tema de los vampiros no estaba tan de moda (aunque está claro que desde Drácula para acá, el tema de los vampiros nunca dejó de estar de moda).

Lo que a mí me interesaba sobre los vampiros era esta adicción a la sangre. En realidad, para ellos la sangre es como una droga y desde ahí arranqué. Me focalicé en que los vampiros, en realidad, tenían propiedades curativas, podían curarte el cuerpo o el alma a través de su sangre. También me reinventé el mundo de los vampiros como una cultura under donde hay originales (vampiros verdaderos que pueden curarte con su sangre), réplicas (gente que tiene el gen que le permitiría ser vampiro pero no lo desarrolla) y adictos (aquellos que no pueden dejar de consumir la sangre de un vampiro, aunque no necesiten ser curados de nada).

En cuanto a qué diferencia a Música de Vampyros, bueno, creo que un punto de vista original sobre un tema viejo. Eso es un poco lo que ha salido comentado en distintos medios o incluso lo que me han escrito los lectores.

Joaquín Pérez Iturralde - ¿Cómo crees que influyen las nuevas tecnologías en la literatura? ¿Cuáles consideras que son los beneficios y defectos de los e-books?

Federico Ivanier - Sinceramente, estamos por verlo. Yo tengo claro que soy un lector de libros de papel y creo que si hasta ahora no se han impuesto los e-books es porque la gente no los prefiere, de lo contrario, pasaría muy rápido. Lo único que veo es que la música, por ejemplo, puede resistir a las nuevas tecnologías porque, aunque les bajen todos los cd's de internet, luego pueden hacer shows gracias a eso y recuperarse así. Si a los escritores nos bajan los libros, luego no podemos hacer un show, por tanto, sería el fin, en cierto modo, porque dejaríamos de cobrar derechos de autor. Los únicos escritores que sobrevivirían serían aquellos que venden de a millones y eso sería una lástima desde el punto de vista de la biodiversidad literaria, digamos.

Joaquín Pérez Iturralde - ¿Nos dejas un mensaje a los lectores?

Federico Ivanier - No, mensaje no. Más que nada un agradecimiento. Escribir es descubrir, pero también es compartir y sin ustedes, los lectores, yo no podría. Así que por todo el afecto que siempre me muestran, solo puedo agradecer.

2 comentarios:

paulaabel15 dijo...

fede sos un genio,escribiss de la maravilla,sos mi escritor favorito y te super admiro y te re quiero.me encantan tus libros porque tus personajes son siempre ,desgraciados,por asi decir.
te mando un beso y ojala q leas este comentario

tu amiga y admiradora:paula

sigue asi y acordate q sos un grande!!!!

Veronica dijo...

Este hombre es genial (Federico) Dios, tengo 17 anios, acabo de releer martina valiente, en 2 noches (tendría que estar estudiando para los exámenes, en vez de leer martina valiente, pero ta...) y me volvió la misma emoción que tenia cuando termine de leerlos 5 anios atrás. Me devolvió las ganas de leer, que se me había ido luego de la depresión de saber que tanto Martina valiente como Harry Potter habían terminado. Sin duda, UN GRANDE.
Todavía me da gracia acordarme que en 2007, justo antes de que saliera martina valiente 3, yo había ido a una feria del libro, vi en alfaguara un montoncito de libros, me emocione pensando que era martina valiente 3, sin querer tire un montón de esos libros, para enterarme que eran martina valiente 2, un "muchacho" me ayudaba a levantarlos, y dije "odio a este hombre por no escribir el otro", la vendedora abraza al "muchacho" que me estaba ayudando y me doy cuenta, era Federico, me quería morir, poco menos que me fui corriendo. Meses después vi martina valiente 3 y ese sentimiento empeoro, le dije que lo odiaba en la cara, y el ya había escrito el libro que yo le estaba reclamando, simplemente estaba siendo editado e impreso... Nunca me voy a olvidar de eso...