domingo, 31 de enero de 2010

¡Entrevista con Pablo de Santis!


Me alegra decirles que tengo la entrevista con Pablo de Santis, uno de los mejores escritores argentinos de la actualidad. Nos habla de su última novela, ganadora de premio muy importante mundialmente, y nos cuenta sobre sus proyectos. Además de las preguntas clásicas, claro:
Joaquín Pérez Iturralde- El enigma de París ha conseguido uno de los premios más importantes de habla hispana a nivel mundial de literatura, ¿Cómo crees que esto repercute en tus trabajos de ahora en más? ¿Este logro ha aumentado la confianza en tus obras o te ha impulsado, acaso, al conocimiento masivo?

Pablo de Santis - El premio ha ayudado mucho a la difusión del libro. Pero creo que siempre hay que separar el momento de la escritura, de absoluta intimidad, de las resonancias o de la suerte que puede tener un libro. Hay que volver con cada novela a un espacio personal.

Joaquín Pérez Iturralde- Sos considerados uno de los mejores autores argentinos de la actualidad, ¿Por qué crees que son esas consideraciones? ¿Qué hay en Pablo de Santis que no ves en otros autores?

Pablo de Santis - Nadie peor que uno para juzgarse. Pero creo que si algo me caracteriza, es que he permanecido fiel a las cosas que me gustaban a los 12 años: las novelas policiales, las películas de terror, las historietas, el género fantástico, la curiosidad por las rarezas del mundo. Nunca se me ocurriría hacer un libro realista, un libro que refleje la crisis del 2001 o cosas parecidas.

Joaquín Pérez Iturralde- Con El enigma de París vuelves a un tema que quizás se tenga algo apartado en las novelas modernas: los detectives clásicos. ¿Por qué te juegas por este tipo de personajes y sales quizás de lo convencional?

Pablo de Santis - Me gusta la imagen del detective como figura romántica. Si bien El enigma de París es una novela policial, para mi tiene algo de fantástico ya que presenta un mundo muy diferente del real, donde los detectives son grandes señores, tienen sus propias instituciones, sus códigos semejantes a las normas de los cruzados o de los samurái. Me parece también que es una novela sobre el arte de contar historias, ya que el modo como se cuentan las historias de los detectives ocupa una parte fundamental de la historia.

Joaquín Pérez Iturralde- Argentina es un país que ha dado a importantes escritores, ¿cuáles son sus influencias nacionales y cuales considera que tienen que ser las lecturas obligatorias?

Pablo de Santis - Cuando era adolescente entre los escritores argentinos leía con mucho interés a Borges, por supuesto, y también a Adolfo Bioy Casares y a Manuel Mujica Láinez. Los dos primeros han mantenido siempre el interés de los lectores, pero creo que Mujica Láinez ha sido injustamente olvidado, porque tiene algunos libros espléndidos. Otro autor que me encantaba era Marco Deenevi; falsificaciones es un libro lindísimo, lleno de poesía, inteligencia y humor. Hacia los 20 años, cuando empezaba la democracia, descubrí a Ricardo Piglia (a quien llegué a conocer personalmente, gracias a la revista Fierro, en la que los dos colaborábamos), Juan José Saer y Andrés Rivera, que fue muy generoso conmigo. Por esa misma época, mediados de los ochenta, solía visitar a Mario Levrero, cuyos extraños libros me fascinaban. Levrero trabajaba como jefe de redacción de una revista de juegos, y yo iba a verlo a la redacción. Juan Sasturain, entonces jefe de redacción de la revista fierro, me enseñó a tener siempre una mirada desprejuiciada sobre la cultura, que era lo opuesto a lo que se enseñaba en la facultad, donde en general se cultivaba el prejuicio.

También recibí influencia de escritores de mi generación, como Marcelo Birmajer y Guillermo Martínez.

Joaquín Pérez Iturralde- En una nota a una revista, usted ha comentado sus críticas a la educación literaria, de hecho creo recordar que su maestra no creyó que el cuento de la tarea había sido escrito por usted. ¿Nos cuenta esa anécdota? ¿Cómo ve la enseñanza literaria en su país? ¿Los jóvenes leen?

Pablo de Santis - No sabía que había contado eso pero ocurrió simplemente que un profesor de primer año no creyó que un cuento que había escrito era mío, y me puso mala nota por haberlo copiado. Eso me resultó muy decepcionante, y acentuó más mi carácter que tendía al aislamiento (no al aislamiento total, pero si a mantener mi amor por la literatura en el más absoluto secreto). Esas cosas han cambiado. Sobre todo ha cambiado la enseñanza de la literatura: antes se daban historias de la literatura, y ahora literatura a secas. Me acuerdo que los movimientos literarios (modernismo, parnasianismo, romanticismo, etc.) obsesionaban a los profesores.

Joaquín Pérez Iturralde- ¿Qué opinión le merece la repercusión de la expansión tecnológica en la literatura? ¿Qué opina de los e-book y demás formatos digitales de libros? ¿Cuál es el futuro del libro desde esta perspectiva?

Pablo de Santis - Hay que ver que tal les resultan a las nuevas generaciones; a mí me costaría mucho acostumbrarme. Las nuevas tecnologías me fastidian; veo siempre cada nuevo adelanto como una solución a problemas que antes no existían.

Joaquín Pérez Iturralde- ¿En qué proyecto está trabajando actualmente? ¿Puede adelantarnos algo?

Pablo de Santis - He terminado una novela llamada Los anticuarios, una historia fantástica ambientada en la Buenos Aires de los años 50. El protagonista, Sebastián Lebrón, es un técnico que se ocupa de arreglar las máquinas de escribir de un diario, y que acaba por hacerse cargo de una sección llamada El mundo de lo oculto. Es una novela de vampiros, o al menos de algo bastante parecido a los vampiros.

Joaquín Pérez Iturralde- ¿Nos dejas un mensaje final para los lectores?

Pablo de Santis - Que a la hora de elegir libros se dejen llevar por la intuición.

2 comentarios:

Mientras Lees dijo...

Me ha encantado la entrevista!

Rocío dijo...

¡Muy buena! :)

Tenía ganas de leerla.

Saludos,
Rocío.