miércoles, 17 de febrero de 2010

Isabel Allende habla de todo en Argentina

La escritora Isabel Allende se participó del programa argentino “Tiene la palabra” que entrevista a grandes famosos de la cultura, el cine, el teatro, la escritura, música y política. Isabel ha sido una de las pocas figuras internacionales en participar de esta programación.


Comenzó contando la maravillosa infancia que tuvo en la casa de su abuela, a quien define como mágica, y en la de su duro abuelo vasco. Cuenta, como anécdota, que la abuela la distinguió en el sanatorio dejándose guiar por el instinto y luego supo que esa pequeña niña era su verdadera nieta. De ahí, la temática del instinto perduró por siempre en su escritura.

Relata su exilio en Venezuela y califica su actuación como “impulsiva y tonta”.

Como era inevitable, habla de sus amores durante su vida, sobre temas como la fidelidad y bromea alegremente sobre sus celulitis y cuenta su relación con su marido norteamericano.

Le resaltan que es muy franca al hablar, que no tiene un discurso armado. “Ya lo perdí todo antes, ahora puedo decir todo”, sentencia, antes de relatar el reconocimiento del cuerpo de su carismático padre, pero luego descubrió que el cuerpo no pertenecía ni a su padre ni a su hermano ausente. “¡No es mi hermano! ¡No es mi hermano!” recuerda haber dicho tranquilizadoramente.

Relata el ausentismo de su padre, calificado como “un adelantado a su época”. Sin embargo, cuenta que no ha podido saber nada de su padre desde que desapareció y ella lo atribuye al manejo clasista de Chile: “si bajas de clase social es como si murieras.

Recuerda sus luchas con las matemáticas y químicas, y de cómo se enamoró del profesor particular de aquella época, con quien se casó precozmente. “Estaba muy enamorada. Estuvimos 29 años, y 25 de casados”.

“Deslenguada” califica a la crítica que le hacen en Chile, consideran que dice todo lo que piensa, todo lo que le viene a la mente. Describe su incursión en una revista feminista, cuando recién el feminismo surgía en Chile.

Cuenta su relación dificultosa con Neruda, quien coleccionaba los artículos de ella. En su encuentro en el 1972, en un día de lluvia, Allende fue solicitada para entrevistarlo. “Mire hijita, yo jamás permitiría que usted me entrevista, es la peor periodista de Chile, no es objetiva y si no tiene una historia la inventa… ¿Por qué no se dedica a la literatura?” le rechazó él.

Con respecto a Ballelet dijo “Es una gran Presidente y una gran mujer”, pero no ha sido su éxito debido a ser mujer, sentencia. “Creo que lo ha hecho por ser una gran estadista”, dijo apartándola del tema del género y contando su lucha contra la violencia de género y la conservación de la familia.

Confiesa que La Casa de los Espíritus fue leída por mucha gente engañada por su apellido, cuando el golpe de estado seguía latiendo. “Pero ahora no creo que nadie compre mis libros por el recuerdo de Salvador Allende”

Admite que en Chile no le reconocen el éxito: “es un pequeño club literario que maneja la prense; pero la gente me tiene afecto”.

“55 millones de libros” precisa haber vendido, “sin contar los pirateados”. “Déjame decirte que yo no soy la única, cualquiera que no sea un futbolista y sube un poco lo chaquetean”. (Chaquetean significa algo así como agarrarlo de la chaqueta y tirarlo para abajo). “Los escritores no pueden estar pendientes de los críticos, porque terminan escribiendo para ellos.”

“Mi marido leyó De Amores y Sombras en Italia porque se lo regaló una amiga, y luego me lo presentaron como el último heterosexual soltero; ahora tengo que ver por qué era el último”, bromea.

Relata la lucha de su hija Paula contra la enfermedad Porfiria, en Madrid. En su crisis, cuenta, su médico estaba de vacaciones y en Madrid le dieron una medicación equivocada. Pasé 5 meses esperando de que Paula abriera los ojos”, cuenta tristemente, y melancólica admite que no sabía cuanto iba a vivir sin ella.

“Ese mismo año nació mi nieta, y después que Paula murió nació la segunda nieta. Había como vida dentro de esa muerte, había que cambiar pañales, dar mamaderas”.

Una panelista le dice que “fue tirando cosas por la borda” en ese proceso de agonía interna, intentado quedarse solo con lo esencial. “Me cambio la personalidad, se terminaron las ambiciones materiales, terrenales; me he aferrado mucho a los pocos amores que tengo”.

“Hicimos un pacto con mi hijo para ayudarnos a morir si nos encontramos en el estado de Paula, lo pactamos la misma noche que ella murió”, cuenta sinceramente, y sigue:  “Lo vi cambiándole los pañales a su hermana como lo hacía con sus hijas, y eso me hizo quererlo y tenerle una confianza total”, cuenta sobre Nicolás.

“Las mujeres leen más ficción, y los hombres miran más televisión. Por una cuestión de que los programas que hay son dirigidos a los hombres, fíjate que incluso los libros para niños dicen: “Escriba para niños, y las niñitas los leerán también””. Con este enfoque renovador describe un fenómeno mundial.

“No me citen, que digo muchas tonterías”, dice cuando le recuerdan declaraciones sobre Cervantes o textos sagrados.

“No sé si quedarán mis frases en la memoria colectiva, no tengo importancia”. “Vamos a ser polvo, ¿qué importa?”

Bromea amablemente cuando una panelista le resalta sus 60 y pico de años.

-¿Cuáles son sus miedos?

"Soy una persona básicamente optimista, en los años de mi vida he visto cambiar el mundo. Los tiempos pasados han sido siempre peores” dice antes de citar las condiciones de genocidios y abuso de los derechos humanos en los que ella creció. “Estamos más informados, y por eso creemos que las cosas son peores. Es lo mismo de siempre, pero lo sabemos todo”.

El programa tiene como costumbre una pequeña encuesta entre una pequeña concurrencia que se encuentra en tribunas, y la pregunta del día fue: ¿Considera a Isabel Allende una escritora seria?
Los resultados fueron alentadores, el 86 votó por el “Sí”, mientras que el 14% lo hizo por el “No”.

“¡¿Quién fue ese 14?!“ Bromeó sonriente, mirando a los participantes.

El programa terminó con la evaluación de los panelistas, que la destacaron como la gran figura internacional que es. “Lo ha hecho en base de ser una excelente narradora; ha sabido hacer de historias chiquitas historias enormes”.

Detrás de cámara le confiesan haber leído sus libros, personas que no tendrían por qué hacerlo, ciudadanos trabajadores comunes que le resaltan su amor por la literatura y la pasión que ella imprime en sus libros. “Eso habla de una popularidad inaudita mundialmente”.

Su mensaje final fue: “´Primero quiero darles las gracias por el respeto con el que me trataron. Quiero aprovechar para agradecer al público argentino lo bien que me ha tratado siempre, es un país que quiero mucho porque tíos han sido embajadores en tiempos de Allende. Argentina es como mi patria”.

Antes de que corten los micrófonos ironiza nuevamente sobre ese 14% que votó negativamente en la encuesta. Luego se paró y saludo a todos y cada uno de los presentes con su calidez.

3 comentarios:

Estefania Álvarez dijo...

Me ha gustado esta entrevista, el tono informal y cálido.

Se nota que es una gran mujer :)

Keane | Tehanu | Vir | Y otras personalidades más dijo...

Yo tengo una deuda con Isabel... Intenté leer La Casa de los Espíritus pero en ese momento mi mente no estaba allí (aunque me encanta la película)...

En fin...

Joaquín, te quería invitar a un blog que acabo de abrir, inspirada por todo estos grandes blogs que ahí por aquí ^^
http://juvenil-la.blogspot.com/.
Ta te puse en mi lista de lecturas aunque me gustaría poder afiliarte, tendrás algún boton? :3
Besos!!

gimena sotorres reynaud dijo...

CUANDO ALGUIEN ME PREGUNTA CUAL ES MI LIBRO PREFERIDO,SIEMPRE CONTESTO:
-CUALQUIERA DE ISABEL ALLENDE...
AMO LA SABIDURIA DE ESTA MUJER Y SU MANERA DE VER LA VIDA,SIN DUDAS ES UNA CREADORA DE HISTORIAS FANTASTICAS,UNA DEFENSORA DE LA LIBERTAD EN TODOS SUS ASPECTOS,Y SOBRE TODO PARA MI ES LA PERSONA QUE MAS ADMIRO EN ESTE MUNDO, POR EL SIMPLE O COMLEJO HECHO DE QUE SUS HISTORIAS SIEMPRE HAN DEJADO EN MI MENTE ALGO DANDO VUELTAS..BRILLANTE!!!!