jueves, 21 de abril de 2011

Feria del Libro, Feria del E-Book.

En la Feria del Libro de Buenos Aires tuve la oportunidad de sentarme en un stand donde disponían de dos mesas, donde estaban conectados diferentes dispositivos: Apple Ipads, Samsung Tablets, Papyre, ect.
Muchos fueron los artículos que, por mi afición a la tecnología, leí sobre los e-readers y el presunto final del libro en papel. Creo que, en primera instancia, estamos muy lejos de esa situación.

Mi primera observación fue una idea que ya venía formulando: no vale la pena pagar entre $1800 y $3000 pesos solamente para leer libros. No es lógico que el mercado le pida al consumidor literario que compre un dispositivo de vanguardia, por un precio que puede equiparar a varias pilas de libros en papel.

Ésta es la primera de las ventajas que le encontré a las empresas que entienden esta premisa: muchas son las compañías que están integrando a sus dispositivos herramientas de entretenimiento, o más bien añaden usos alternativos: lectura de diarios mundiales, acceso a las cuentas de e-mail, sonidos, navegación por Internet, administración de galerías fotográficas, etc. En resumidas cuentas, las empresas que desarrollan e-readers están entendiendo que tienen un doble objetivo: sostener el espíritu de los “lectores de e-books” y parcializar los software y aplicaciones de las tablets, sobre todo del Ipad.

Si tengo que elegir un dispositivo, y no contara con restricciones económicas, sería sin dudas el Ipad Apple: el dinamismo, los colores, el brillo, la variedad de software que tiene, el diseño de sus secciones y demás cualidades son inigualables. Ahora, tiene dos contrapuntos: un precio altísimo (sus modelos comienzan en $4000, el de capacidad mínima) y además el brillo de la pantalla no es de tinta electrónica, por lo que dificulta la visión después de mucho tiempo de lectura. Pero eso, claro está, no es inconveniente si los e-books van a ser un complemento de lo que queremos comprar.

Si los libros digitales acarrean el mayor interés de comprador, no hay dudas de que me quedo con el modelo Papyre 6.S Alex por tres motivos: el diseño exterior es uno de los mejores de esa marca, entiende las necesidades de tener complementos (conectividad wifi para explorar Internet o comprar más libros, permite leer diarios, sonidos, e-mail), tiene tinta electrónica, trae 2GB de memoria (pudiéndose expandir a 16GB, entrando unos 4 mil libros), viene con 600 obras de regalo y tiene un precio más comprensible que las tablets (este modelo alrededor de $2500, pero hay otros desde $1800).

 Resumiendo, no hay tablet que pueda competirle al Ipad, pero no es recomendable como e-reader, donde Papyre 6.S Alex se destaca ampliamente. Me quedé con ganas de conocer más sobre el Kindle, que estaba en otro stand, del que aunque lo toqueteé un poco, no puedo decir mucho.